JUEGOS OLIMPICOS
TENIS
PRIMERA RONDA EN PARIS 2024
NADAL-ALCARAZ VENCIERON A GONZALEZ-MOLTENI
Mas información de los juegos en Juegos Olímpicos París 2024
Por la primera ronda del dobles masculino, Máximo González y Andrés Molteni cayeron ante Rafael Nadal y Carlos Alcaraz por 7-6 (7-4) y 6-4.
Destacada labor de los tenistas argentinos que le pelearon el primer set a los españoles, tras un 6 a 6, Nadal- Alcaraz sacaron ventajas en el tia Break por 7 a 4.
Rafael Nadal y Carlos Alcaraz han tenido un exitoso debut en dobles en los Juegos Olímpicos de París 2024, superando a los argentinos Máximo González y Andrés Molteni 7-6(4), 6-4.
La pareja española mostró gran coordinación y habilidad en un difícil duelo, asegurando su pase a la siguiente ronda.
Este triunfo marca un excelente comienzo para Nadal y Alcaraz en el torneo olímpico, que más temprano lo tuvo a Carlitos consiguiendo una victoria en su debut en singles.
El español y actual nro 1 del mundo, Carlos Alcaraz un par de horas antes debuto en la rama individual, fue con victoria por 6-3, 6-1 ante el libanés Hady Habib.-


Cuando Carlos Alcaraz debutaba en individuales en los Juegos Olímpicos de París 2024 en la pista Suzanne Lenglen de Roland-Garros, al mismo tiempo Novak Djokovic jugaba su primer partido en la pista central: la Philippe Chatrier. El efecto ‘Nadalcaraz’ estaba empezando seis horas antes de que Rafael Nadal y Carlos Alcaraz disputaran su primer partido de dobles juntos.
Alcaraz ganó primero en individual este 27 de julio. En los momentos con la pelota en juego en la Philippe Chatrier durante el partido de Djokovic, con el público en ceremonioso silencio, se oía desde la pista central el rugido de la Suzanne Lenglen celebrando por Alcaraz.
Nadal también recibió su dosis de apoyo por parte de los aficionados antes de saltar a la pista con su compatriota. Cuando se terminó la sesión matinal en la Philippe Chatrier, la salida de los aficionados coincidió con la entrada del equipo español para entrenar -con la ausencia de Alcaraz, recuperándose de su partido matinal-. Eso se tradujo en varios «¡Vamos, Rafa!» por parte de la treintena de aficionados que todavía estaban tomando la salida del estadio. La estrella del tenis les hizo el día, dedicándoles saludos que fueron correspondidos con aplausos.
Pero todavía quedaba el plato fuerte de la jornada: el partido de dobles Nadal-Alcaraz ante los argentinos Máximo González y Andrés Molteni, que acabó en victoria española, tanto en la pista por 7-6(4), 6-4, como en las gradas.
«Are you ready?», se anunciaba en el estadio a 10 minutos del comienzo del encuentro.
Y la Philippe Chatrier, sí: estaba lista.

Nadal – Alcaraz en dobles: primer set hasta el tie-break
La primera ovación del partido, fue, sin embargo, para otra tenista de leyenda: Billie Jean King, que fue la encargada de, con un bastón, anunciar el comienzo del partido.
En el túnel de vestuarios, y antes de entrar a la pista, Nadal puso la mano sobre el hombro de Alcaraz para animarle a salir primero. Los tenistas españoles fueron recibidos con todo el público en pie y muchos móviles en las manos. Nadie quería perder la oportunidad de retratar un momento histórico.
Las banderas de España ganaban ya antes de comenzar el partido.
Tenían que hacerlo ellos.
El primer «¡Olé!» del público llegó con el primer punto de Nadal para poner el 15-15 en el primer juego del partido. Pero el primer punto de set fue para la dupla argentina (1-0). Y ello se respondió en las gradas con varios «¡Vamos, España!».
El partido de tenis en la pista parecía caer en las gradas: del misticismo del silencio de la Philippe Chatrier con la pelota en juego -en la que se oían hasta los choques de manos que se daban entre Nadal y Alcaraz al celebrar- a los aplausos y gritos en cada uno de los puntos. Euforia cuando caían del lado de los españoles, y un casi unánime «¡Ohhhh!» cuando no. Las cuerdas vocales de la afición estaban recogidas en las cuerdas de las raquetas españolas. Las gradas estaban con ellos.
Y también ellos, de algún modo, en las gradas: el hijo de Rafael Nadal, Rafa Nadal Jr., jugaba al principio del partido con una raqueta en las manos al mismo tiempo que su padre en la arcilla.
Teniendo como rival el aire, quizá era más fácil ganar. Su padre tenía que hacerlo en la pista con Alcaraz, con quien dialogaba antes de prácticamente cada saque.
El primer set no estaba siendo sencillo, más bien era una constante remontada, y llegaron a tie-break. Ambos celebraron como calcamonía con el puño derecho el 3-5 a su favor. Y con el puño al cielo el 3-6. Una hora y un minuto después del comienzo del partido se materializó un 4-7 en tie-break que supuso, por fin, que la grada rompiera en estruendo para celebrar el set para los españoles.
Lo único que consiguió que por un momento la Philippe Chatrier dejara de arropar a Nadal y Alcaraz fue la selección francesa de rugby sevens. Cuando finalizó en el Stade de France la final que cerró el primer oro de la delegación francesa en sus propios Juegos, los «¡Vamos, Carlitos! ¡Vamos, Rafa!» se sustituyeron momentáneamente por «Allez, Les Bleus!».





