NBA: Miami Heat le dio otro golpe a Boston Celtics, gran cierre y ventaja de 2-0 en la Final del Este

Los de Stevens parecían haber tomado el control del partido promediando el último cuarto, pero una ráfaga entre Butler y Dragic terminó dando vuelta la historia. El Heat se impuso por 106-101, mostrando todas sus variantes en ambos costados de la cancha. Boston, otra vez en deuda en el clutch y a la hora de enfrentar a la zona.

¿Cómo hacer para ganarle a este Miami Heat? Esa debe ser la pregunta que ronda en la cabeza de todos los Boston Celtics, luego de lo sucedido en este segundo encuentro de la Final del Este. Y es que aunque por momentos los de Brad Stevens fueron superiores e incluso llegaron a estar al frente por 94-89 restando 4 minutos, los dirigidos por Erik Spoelstra volvieron a encontrar una manera para salir victoriosos (106-101), como durante toda esta postemporada. ¿Fue una actuación brillante? Probalemente no, pero lo importante es que noche tras noche siguen hallando los caminos como para dar algo más que sus rivales. Su 2-0 de ventaja en la serie y su marca de 10-1 en los Playoffs, lo dice todo.En este caso, ese camino hacia la victoria fue la tarea de su dos principales anotadores. Abajo por cinco, primero aparecieron cuatro puntos seguidos de Jimmy Butler, incluyendo una conversión en transición, luego de un robo magnífico del propio ex Philadelphia, en una jugada que terminó siendo bisagra
El siguiente en tomar la posta fue Goran Dragic, quien se encargó de dar las estocadas finales. El esloveno anotó 7 puntos en 90 segundos y apoyado por otro doble de Crowder, pusieron al Heat al frente por 102-95 en el cierre. Boston reaccionó con un par de triples de Jaylen Brown e incluso llegó a tener una última bola para empatarlo. Sin embargo, el triple del propio Brown no ingresó y Butler acabó definiendo la historia desde la línea de libres.

Dragic terminó la noche como el máximo anotador del encuentro con 25 puntos, mientras que Butler apenas totalizó 14 con un 4-11 de cancha, pero como en varios otros partidos de estos Playoffs, anotó los tantos que más importaban. Al punto que 6 de los 14 llegaron en los últimos cuatro minutos.

Más allá de ese sprint final de las estrellas, hubo dos factores que le permitieron a Miami remontar en el tercer cuarto una diferencia que era de 13 en favor de Boston (llegó a ser de 17): la zona 2-3 y la tarea de Bam Adebayo en la pintura rival.En realidad, de alguna manera podríamos vincular una con otra, con un hilo conductor: Enes Kanter. ¿Por qué? Sencillo. Miami, que había tenido una primera mitad para el olvido en términos de intensidad defensiva (permitió un 58% de campo), abrió el segundo tiempo con otra actitud y fortaleciéndose desde la marcación zonal. Sin respuestas en los primeros ataques y viendo como el Heat recortaba la brecha, Stevens recurrió al turco como su zone buster (algo que ya había hecho en la serie ante Toronto). Kanter había tenido una buena primera mitad, recuperando su lugar en la rotación por encima de Robert Williams y respondiendo con 9 puntos. Sin embargo, su ingreso esta vez le costó caro a su equipo.No solo el ex Portland no pesó en ataque, sino que fue victimizado una y otra vez por Miami, específicamente con el pick and roll y las caídas para Adebayo. Bam anotó 15 puntos en ese tercer período, con un 7-8 de cancha y ayudó a que su equipo gane el parcial por 37-17.
Adebayo fue el jugador más regular de Miami y terminó con 21 puntos, 10 rebotes, 4 asistencias, 2 robos y 1 tapa, con un 10-16 de cancha, siendo además clave en defensa como última línea de protección en esa zona a la que recurrió Spoelstra.Más allá de los méritos de Miami, hubo defectos muy claros de parte de Boston. El primero fue lo mal que atacaron durante todo el segundo tiempo, cada vez que tuvieron esa 2-3 en frente. De hecho, en 25 posesiones contra esa defensa en el segundo tiempo, totalizaron la misma cantidad de conversiones que de balones perdidos: cinco
Los Celtics lucieron completamente sin ideas para contrarrestar la movida de Miami y rara vez consiguieron tiros cómodos, cayendo en el peor pecado que se puede cometer contra una defensa de ese tipo: el abuso del drible y el uno contra uno. Para colmo, cuando quisieron llevar la bola al espacio libre en el poste alto con Marcus Smart repartiendo juego para el perímetro desde allí, los externos no tuvieron decisión para tomar los triples a pie firme, volviendo a caer en situaciones forzadas contra la marca.Así como esta noche Miami disfrutó de un Duncan Robinson en llamas (18 puntos, 6-12 en triples), la falta de tiradores fue un déficit que Boston terminó pagando caro, extrañanando más que nunca a Gordon Hayward. Hasta las dos conversiones de Brown en el cierre, los titulares de los Celtics acumulaban un 6-21 de tres.El otro defecto importante de Boston volvió a ser la ejecución en el clutch, que va de la mano con todo lo ya mencionado. En ese sentido, Tatum quedó nuevamente en deuda, sin anotar un solo punto ni tomar ningún lanzamiento en los 4:57 finales. ¿La repartición en ese tramo? Tres tiros de Brown, dos de Walker y dos de Smart.

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